Descubre la entrevista completa con el Dr. Víctor Gil y conoce su experiencia clínica con Optima, una solución de prótesis removible diseñada para integrarse en el flujo digital y ofrecer un proceso más ordenado, eficiente y predecible.
La digitalización está transformando la práctica odontológica y abriendo nuevas posibilidades para ofrecer tratamientos más eficientes, predecibles y adaptados a las necesidades de cada paciente. En el ámbito de la prótesis removible, Optima representa una solución basada en un protocolo digital, ordenado y sencillo, pensado para facilitar el trabajo del profesional y mejorar la experiencia clínica del paciente.
Para conocer de primera mano sus posibilidades, hemos entrevistado al Dr. Víctor Gil, profesor de la Universidad Internacional de Cataluña, quien comparte su experiencia utilizando Optima y explica qué valor aporta a su práctica clínica.
El Dr. Víctor Gil describe Optima como una solución removible orientada a la rehabilitación de pacientes edéntulos mediante un proceso fácil, predecible y accesible desde el punto de vista técnico.
Uno de los aspectos que más valora es la organización del protocolo. Frente a algunas de las dificultades asociadas a los procedimientos tradicionales, Optima propone una metodología estructurada que ayuda al profesional a seguir siempre unos pasos definidos.
“Es un protocolo muy ordenado y muy sencillo. Optima nos ayuda a conseguir un resultado predecible de una forma relativamente sencilla”.
Esta estandarización no solo facilita el desarrollo del tratamiento, sino que también aporta seguridad y confianza durante todo el proceso clínico.
La llegada del flujo digital a su práctica diaria fue el principal motivo por el que el Dr. Gil decidió comenzar a trabajar con Optima. La solución está concebida para integrarse en un entorno digital y reducir la complejidad de determinadas fases del tratamiento.
Este enfoque cobra especial relevancia en el perfil de pacientes que atiende habitualmente: personas mayores, pacientes frágiles o médicamente comprometidos y personas con limitaciones de movilidad.
En estos casos, poder digitalizar gran parte del procedimiento permite simplificar las visitas y reducir la carga que supone para el paciente desplazarse repetidamente a la clínica.
“El hecho de poder realizar las impresiones y las visitas de forma prácticamente digital aporta valor tanto para mí como para los pacientes”.
Entre los principales beneficios de Optima, el Dr. Gil destaca tres elementos: la estandarización de los procesos, la sencillez del protocolo y la reducción del número de citas.
Según explica, determinados tratamientos pueden resolverse en dos o tres visitas. Esto supone una mejora considerable frente a procedimientos que pueden requerir seis, ocho o incluso nueve citas, incluyendo los controles y ajustes posteriores.
La reducción de visitas resulta especialmente valiosa para:
Además, disponer de un flujo de trabajo digital simplifica la modificación, reproducción o fabricación de una segunda prótesis. La información registrada durante el tratamiento puede facilitar estos procesos y reducir los tiempos necesarios para obtener una nueva solución.
Más allá de la eficiencia, Optima busca contribuir a mejorar la experiencia que vive el paciente durante el tratamiento.
El Dr. Gil recuerda especialmente su primer caso con esta solución: una paciente con edentulismo superior que utilizaba una prótesis completa convencional, pero que no conseguía tolerarla correctamente. La prótesis le provocaba náuseas y presentaba problemas de retención y estabilidad.
El tratamiento con Optima se llevó a cabo siguiendo un proceso de tres citas: una primera fase de impresiones, una segunda visita para realizar los registros mediante arco gótico y una tercera cita para colocar la prótesis.
La respuesta de la paciente fue muy positiva. No solo percibió una diferencia inmediata respecto a su prótesis anterior, sino que, durante el control realizado una semana después, manifestó una mejora importante en su día a día.
“La paciente sonreía y decía que aquello no tenía nada que ver con lo que había llevado hasta entonces. Había recuperado calidad de vida”.
Para el Dr. Gil, este caso resume uno de los grandes objetivos de la rehabilitación protésica: ayudar al paciente a recuperar comodidad, confianza y calidad de vida.
La evolución constante de los materiales y de las tecnologías de fabricación es otro de los aspectos abordados durante la entrevista.
El Dr. Gil considera fundamental que una solución protésica se mantenga a la vanguardia tanto en el diseño como en los procesos de producción. También destaca la importancia de evaluar los materiales antes de incorporarlos al flujo productivo.
Para el profesional, este trabajo de investigación, validación y mejora continua se traduce en tranquilidad:
“Todo este desarrollo me da la confianza de que el producto que voy a colocar al paciente es un buen producto y ofrece garantías de futuro”.
La innovación, por tanto, no consiste únicamente en incorporar nuevas herramientas, sino en desarrollar un sistema coherente en el que el diseño, las librerías digitales, los materiales y la fabricación funcionen de forma integrada.
La colaboración entre empresas, profesionales clínicos y universidades desempeña un papel esencial en la generación de conocimiento y evidencia científica.
Según el Dr. Gil, la participación de las instituciones académicas permite analizar las soluciones desde una perspectiva crítica, medir sus aspectos positivos y sus posibles limitaciones, y comprobar si los procedimientos cumplen las expectativas y necesidades clínicas.
Esta colaboración contribuye a validar las nuevas técnicas y a tomar decisiones basadas en resultados objetivos, algo especialmente importante en un contexto de innovación tecnológica continua.
“La evidencia científica es lo que necesitamos para decidir si un procedimiento, una técnica o un producto cumple realmente las expectativas”.
A los profesionales que están valorando comenzar a trabajar con Optima, el Dr. Gil les propone algo muy sencillo: probar el protocolo.
Optima no se limita a una única indicación, sino que plantea una forma organizada de abordar diferentes tratamientos de prótesis removible, como:
Su propuesta se basa en un proceso ordenado, fluido y predecible, con el objetivo de facilitar la incorporación del flujo digital a la clínica.
“Más que dar un consejo, les diría que lo prueben. Es una nueva forma de hacer prótesis removible: ordenada, sencilla y predecible”.
El envejecimiento progresivo de la población plantea nuevos retos para los profesionales de la odontología. Cada vez será más necesario ofrecer tratamientos adaptados a pacientes mayores, con necesidades clínicas complejas o con dificultades para acudir repetidamente a la consulta.
Para responder a este escenario, el Dr. Gil considera que los tratamientos deberán ser más personalizados, digitales y eficientes. Es precisamente en estos tres ámbitos donde Optima puede aportar un valor especialmente relevante.
Al resumir su experiencia con la solución, el Dr. Gil elige dos palabras: confianza y tranquilidad.
“Cuando hago una prótesis Optima, tengo la tranquilidad y la confianza de que el resultado va a ser bueno y de que el paciente va a tener una muy buena experiencia”.
Una declaración que refleja el propósito de Optima: simplificar el proceso clínico, aportar predictibilidad al profesional y contribuir a que el paciente recupere su calidad de vida.
Noticias relacionadas
Optima, la solución de prótesis dental removible de Corus, reduce la huella de carbono en hasta un 90% en comparación con otras soluciones analógicas
Entrevistamos al Dr. Víctor Gil, profesor de la Universidad Internacional de Cataluña, para conocer su experiencia con Optima y las ventajas que ofrece su protocolo digital en los tratamientos de prótesis removible.
Contacto